Consejos para contratar un buen Arquitecto

Los 10 errores más comunes al construir una casa

Construir una vivienda suele ser uno de los proyectos más importantes en la vida de una familia. También representa una inversión significativa de tiempo, energía y recursos económicos. Sin embargo, muchas de las dificultades que enfrentan los propietarios durante el proceso podrían evitarse tomando algunas decisiones adecuadas desde el inicio.

A continuación, revisamos los 10 errores más frecuentes que observamos en proyectos de viviendas unifamiliares y algunas recomendaciones para evitarlos.

1. Elegir al constructor solo por precio

Uno de los errores más comunes consiste en seleccionar a la constructora que presenta el presupuesto más bajo. Aunque a primera vista parece una decisión lógica, muchas veces los presupuestos más económicos esconden omisiones, errores de cubicación o una insuficiente comprensión del proyecto.

Una diferencia importante de precio entre constructoras puede deberse a que algunas no han considerado ciertas partidas, materiales o trabajos necesarios para completar la obra. Esto suele traducirse posteriormente en cobros adicionales, atrasos o conflictos durante la construcción.

Al momento de evaluar una propuesta, es recomendable analizar también la experiencia de la empresa, solicitar referencias de clientes anteriores, revisar obras ejecutadas y verificar que la constructora esté dirigida por profesionales con experiencia en construcción de viviendas.

Una vivienda es una inversión demasiado importante como para tomar una decisión basándose únicamente en el precio inicial.

2. Contratar un arquitecto sin experiencia en viviendas

Muchas personas asumen que cualquier arquitecto puede diseñar una vivienda. Sin embargo, el diseño de casas tiene particularidades que requieren experiencia específica y un profundo conocimiento de las necesidades de quienes las habitarán.

Las viviendas son proyectos donde el diseño arquitectónico influye directamente en la calidad de vida de las personas. Aspectos como la orientación solar, la distribución de los espacios, la relación con el terreno, la privacidad y la funcionalidad cotidiana son fundamentales.

Además, al tratarse de obras relativamente pequeñas, es frecuente encontrar profesionales que ofrecen diseñar viviendas sin haber desarrollado previamente una cantidad significativa de proyectos similares.

Por ello, es recomendable solicitar un portafolio de viviendas construidas, visitar algunas obras y conversar con clientes anteriores antes de tomar una decisión.

3. Iniciar la obra sin un proyecto completo

La ansiedad por comenzar la construcción lleva a algunos propietarios a iniciar las obras antes de que el proyecto esté completamente desarrollado.

Sin embargo, cuando faltan planos, detalles constructivos o especificaciones técnicas, muchas decisiones terminan tomándose durante la obra, generalmente bajo presión y con costos mayores.

Además, los presupuestos obtenidos a partir de proyectos incompletos suelen ser menos precisos, lo que aumenta el riesgo de sobrecostos y modificaciones posteriores.

Invertir tiempo en desarrollar un proyecto detallado suele ser una de las mejores decisiones para controlar el presupuesto y reducir imprevistos durante la construcción.

4. No comparar varias constructoras

Solicitar una sola cotización limita enormemente la capacidad de evaluar el mercado y entender los costos reales de un proyecto.

Lo recomendable es solicitar al menos tres presupuestos sobre exactamente el mismo proyecto y las mismas especificaciones técnicas. Esto permite comparar precios, plazos, metodologías de trabajo y experiencia.

Muchas veces las diferencias de precio entre constructoras se explican por distintos niveles de profesionalismo, calidad constructiva o alcances considerados.

Comparar varias propuestas permite tomar una decisión más informada y reducir considerablemente los riesgos asociados a la contratación.

5. Modificar constantemente el diseño durante la construcción

Una vez iniciada la obra, cualquier cambio suele tener consecuencias económicas y de plazo.

Modificar ventanas, mover muros, cambiar instalaciones o alterar terminaciones genera retrabajos, compras adicionales de materiales y ajustes en otras partidas de la construcción.

En algunos casos, un cambio aparentemente simple puede afectar estructuras, instalaciones o terminaciones ya ejecutadas, multiplicando los costos asociados.

Por esta razón, es recomendable dedicar suficiente tiempo al desarrollo del proyecto y tomar la mayor cantidad posible de decisiones antes de iniciar la construcción.

6. Subestimar los plazos

Muchos propietarios imaginan que una vivienda puede estar terminada en pocos meses. La realidad es que construir una casa es un proceso largo que incluye diseño, permisos, licitación y construcción.

Además de las actividades propias de la obra, existen numerosos factores externos que pueden afectar los plazos, como lluvias, restricciones de condominios, disponibilidad de materiales o tiempos de respuesta de organismos públicos.

Cuando las expectativas de plazo son poco realistas, suele aparecer frustración durante el desarrollo del proyecto.

Comprender desde el inicio que una vivienda de buen estándar puede requerir entre uno y dos años desde la contratación del arquitecto hasta la recepción final permite planificar de manera mucho más adecuada.

7. No revisar cuidadosamente los contratos

El contrato de construcción es uno de los documentos más importantes del proyecto y, sin embargo, muchas veces recibe menos atención de la que merece.

En él se establecen aspectos fundamentales como el plazo de ejecución, forma de pago, multas por atraso, retenciones, garantías y responsabilidades de cada parte.

Un contrato poco claro o incompleto puede transformarse en una fuente permanente de conflictos durante la construcción.

Por ello, es recomendable revisar cuidadosamente todas sus cláusulas y, cuando sea necesario, contar con el apoyo de un abogado o de un ITO (Inspector Técnico de Obras.

8. Elegir materiales solo por costo

Es natural intentar optimizar el presupuesto, pero seleccionar materiales únicamente por su precio puede generar problemas importantes en el largo plazo.

La calidad de ventanas, revestimientos, aislaciones, impermeabilizaciones y otros componentes influye directamente en la durabilidad, eficiencia energética y confort de la vivienda.

Muchas veces el ahorro inicial representa una fracción muy pequeña respecto del costo total de la construcción, pero puede traducirse posteriormente en reparaciones costosas o menores prestaciones.

La mejor estrategia suele ser evaluar cada material considerando simultáneamente costo, calidad, durabilidad y mantenimiento futuro.

9. No considerar los gastos en obras exteriores

Al planificar una vivienda, muchas personas concentran su atención exclusivamente en los metros cuadrados construidos.

Sin embargo, existen numerosos costos complementarios que pueden representar una suma importante dentro del presupuesto total.

Entre ellos se encuentran los cierros, portones, caminos de acceso, estacionamientos, movimientos de tierra, terrazas, paisajismo, iluminación exterior, piscinas y otras obras complementarias.

Incorporar estos elementos desde las primeras etapas de planificación permite obtener una visión mucho más realista del costo total del proyecto.

10. No contratar un ITO en proyectos complejos

En proyectos de cierta envergadura o complejidad, la participación de un ITO (Inspector Técnico de Obras) puede generar importantes beneficios para el propietario.

El ITO organiza la licitación o solicitud de presupuestos con varias constructoras, y revisa y compara las propuestas económicas para detectar errores, omisiones o items sobrevalorados, para llegar a un valor adecuado de construcción.

Durante la obra, el ITO supervisa la correcta ejecución de los trabajos, controla estados de pago y verifica que la calidad de la construcción cumpla con lo especificado en el proyecto.

Además, actúa como representante técnico del cliente frente a la constructora, ayudando a resolver problemas y prevenir conflictos.

Si bien su contratación implica un costo adicional, en muchos casos permite evitar errores, sobrecostos y decisiones equivocadas que terminan siendo mucho más costosas que sus honorarios. Muchas veces los montos ahorrados por el ITO superan el costo de sus servicios profesionales.

Conclusión

La mayoría de los problemas que aparecen durante la construcción de una vivienda no se originan en la obra misma, sino en decisiones tomadas durante las etapas previas.

Contar con un buen arquitecto, desarrollar un proyecto completo, seleccionar adecuadamente a la constructora y planificar correctamente los costos y plazos son medidas que reducen considerablemente los riesgos del proceso.

Construir una casa siempre implica desafíos, pero una adecuada preparación permite enfrentarlos con mucha más tranquilidad y aumentar significativamente las probabilidades de éxito del proyecto.

Si tienes dudas o consultas, puedes agendar una Reunión con el Arquitecto Nicolas Loi.

Por videoconferencia o en persona,

y podremos ayudarte con tus inquietudes sobre tu futuro proyecto.

Escríbenos a info@loi.cl o al Whatsap +56999915858

 

 

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